Pues lo hicimos porque el alcalde había impedido al Grupo Municipal Socialista realizar su labor, dado el breve plazo (48 horas escasas) otorgado para examinar en profundidad la Cuenta y poder dictaminarla. Por ello, la dirección del PSPV-PSOE local aprovechó el periodo de exposición pública para consultar el expediente y para presentar reclamaciones si fuera necesario.
La aprobación de una Cuenta General supone dar la conformidad a la situación económica, financiera y patrimonial del Ayuntamiento a fecha de 31 de diciembre. Los firmantes de las reclamaciones consideraron que la información era insuficiente o confusa en algunos puntos y por eso las presentaron: para que la Secretaría y la Intervención (órganos al servicio de toda la Corporación y no sólo del grupo municipal gobernante) consideraran las reclamaciones realizadas y pudieran aclarar y ampliar la información contenida en el expediente.
Las reclamaciones presentadas han sido calificadas por los funcionarios responsables de estos órganos de difamación. No sólo no nos han dado las aclaraciones que pedíamos sino que nos acusan de un feo delito: difamar.
¿Nos llevarán a los tribunales?